Sueños de calle
Sueños de calle

“Y el teatro se puso en pie aplaudiendo el final de su obra. Conmovido por el ruido atronador de las palmas y orgulloso de cumplir con el trabajo bien hecho, se sentía lleno, pleno de felicidad y totalmente realizado al llevar a cabo su sueño, vivir por una meta, hacer lo que siente, lo que le gusta y de paso, lanzar trocitos de su felicidad a un público entregado. Un momento álgido, el climax.

Ese apogeo cesa, el ruido comienza a atenuar, las palmas bajan de intensidad hasta sonar dos, tres, quizás diez. El teatro calla, los ojos se abren y entra la luz, la luz de la calle, la luz que te baja bruscamente al suelo y te sitúa en ese parque, en esa esquina, en esa calle. Delante de ese público que se gira y sigue su camino.

Pero el sueño está ahí, son sueños de calle que te llevaran de nuevo donde la imaginación ponga su límite”

Para todos los músicos y artistas callejeros

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